" Capturar el momento" 


Mi primer contacto con la fotografía fue a través de mi abuelo, no cogiendo una cámara, sino en el laboratorio fotográfico que él tenía en Tarragona, y dónde trabajaba revelando las fotografías de otros realizaban. Durante ese tiempo, me di cuenta de la importancia de los recuerdos para las personas. Cómo queremos conservar aquellas vacaciones, esa comida familiar, nuestra boda, el nacimiento de nuestros hijos y sus primeros pasos. Cómo con una cámara, capturábamos aquel instante para siempre. 

Con los años sí me adueñé de mi primera cámara semi-profesional, y aproveché las salidas con amigos y asociaciones fotográficas, para aprender los primeros pasos en el mundo de la fotografía. Y fue entonces cuando empezé a ver el mundo en fotos. Allí dónde miraba veía una posibilidad de fotografiar. 

Mi afición se transformó en pasión y en querer aprender más. Estudié en Obtura,  una escuela privada Fotografía Profesional, y al finalizar, me especialicé en Fotografía de Moda en el Institut d'Estudis Fotográfics de Catalunya. 

Talleres y workshops con algunos de los mejores fotógrafos a nivel nacional e internacional fueron dando forma a mi curriculum y añadieron experiencia y aptitudes en diferentes ámbitos y modalidades fotográficas. Entre ellos Iñaki Relanzón (Naturaleza y paisaje), Pepe Castro (Retrato de autor), Magdalena Berny (Fotografía Infantil), Germán Arce (Fotografía infantil y newborn) entre otros muchos. 

Mi carácter curioso e inquieto me hace estar siempre buscando mi propio estilo, formándome siempre que puedo, leyendo todo lo que cae en mis manos ( afición que me encanta por cierto). Actualmente me dedico en gran parte a la fotografía infantil y familiar para sorpresa de muchos, ya que en un principio no era la especialidad a la que quería encaminarme. Pero mientras realizaba algún que otro proyecto sobre retrato y moda, empecé a tener sesiones con personitas de menos de 1m de alto, muchas de esas personitas ni si quiera balbuceaban, y empecé a ver este campo con otros ojitos.Al principio he de reconocer que con terror. Aquellas cositas chiquitinas tenían un poder increíble y al mismo una fragilidad tan tierna que te desarmaban. Pero la enorme satisfacción que sientes, cuando entregas las fotos de sus retoños a sus papis y ves la cara que ponen... es increíble. Fue así como me fui enamorando de la fotografía infantil, conociendo a familias increíbles, pasar ratitos riendo, cantando ( por cierto, desde aquí perdón a los papis que tienen que oir y/o han oído mis gallos cuando canto ), jugando; vamos, volviendo a ser también por un momento niña. 

Otra de las más grandes satisfacciones que tengo de mi profesión es la plenitud como persona, llámalo plenitud, felicidad, orgullo...; cuando vienen al estudio las familias para que les hagas su sesión de fotos a todos o a sus peques, o nos vamos fuera en exteriores, o en su propio domicilio, siento un respeto enorme y una gran responsabilidad porque me han escogido a mi para captar ese momento para siempre, para dejar grabado ese recuerdo, que es de ellos, que es único. 

Y sí, considero que tengo una de las profesiones más bonitas del mundo, trabajo capturando los recuerdos de las personas, que no es poco, y  me encanta, amo mi trabajo!

 

Así pues, mi fotografía y yo, nos embarcamos en este apasionante viaje, sin un destino concreto, pero con un objetivo claro : Capturar el momento, capturar vuestros recuerdos. Gracias por ello.